Primero, comprobar el acceso
La altura por sí sola no determina cómo realizar el trabajo. Revisamos la configuración de la cubierta, los accesos y las condiciones de la zona de actuación. También se tiene en cuenta el paso de personas y las necesidades de coordinación con la finca. Esa valoración permite concretar la organización de la intervención.
¿Es posible trabajar sin andamios?
El acceso mediante cuerdas puede evitar el montaje de andamios cuando las condiciones del edificio lo permiten. Esto resulta especialmente útil en actuaciones localizadas sobre cornisas o salientes. No lo prometemos para cualquier inmueble: el método se elige según la inspección y las necesidades del trabajo.
Fachadas exteriores y patios interiores
En la fachada se identifican las líneas donde se posan las palomas y los elementos situados debajo. En patios interiores se revisan los distintos niveles, las ventanas y los apoyos próximos. La propuesta delimita qué superficies se protegen y cómo se coordinará el acceso a cubierta y zonas comunes.
Qué necesita saber la comunidad
Pedimos la dirección, fotografías tomadas desde un lugar seguro, una altura aproximada y la información disponible sobre acceso a la cubierta. No es necesario que los vecinos midan desde el exterior ni se acerquen a un borde. Si faltan datos, se completan durante la valoración técnica.
Un interlocutor para la intervención
Grupo Obrados coordina la consulta y la propuesta de instalación. Antes de actuar se concretan el alcance, los tramos y las condiciones de acceso. Para otros trabajos sobre la envolvente del edificio puedes consultar el servicio del grupo en trabajos en altura en Madrid.